El Gobierno Autónomo Municipal de Baures, en el departamento del Beni, creó la Reserva de Vida Silvestre Municipal “Agua Dulce”, un área protegida subnacional de 289.304 hectáreas que resguarda hábitats clave para 355 especies de aves y fortalece la conectividad ecológica entre Bolivia y Brasil. La nueva reserva protege bosques amazónicos, sabanas inundables, pampas y ecosistemas asociados a los ríos, en una zona de transición entre la Amazonía húmeda, las pampas del Beni y el complejo Chiquitano-Cerrado.
Nelson Fernández
Agua Dulce contribuye a la conectividad longitudinal y lateral del río Iténez (Guaporé) dentro del Corredor Ecológico Iténez, consolidando la continuidad de un mosaico de áreas protegidas entre Bolivia y Brasil.
Esta conectividad es especialmente importante para especies de amplio desplazamiento, como el jaguar, los delfines de río, el tapir y las aves migratorias, y contribuye a reducir el riesgo de aislamiento de los grandes parques nacionales de la región.
La creación de la reserva responde también a amenazas identificadas, como incendios forestales, la contaminación del agua asociada a la minería y los desmontes no regulados. La zonificación contempla una Zona de Conservación en el centro y norte del área, además de zonas de desarrollo sostenible en el sureste, con medidas de fiscalización y patrullaje.
En Agua Dulce se han registrado 355 especies de aves, lo que posiciona a la reserva como un territorio estratégico para la investigación científica y la observación de avifauna.
Entre las especies de mayor interés para la conservación destaca la garza agamí (Agamia agami), asociada a humedales sombreados y aguas tranquilas. La protección de estos ecosistemas inundables contribuye a la conservación de esta especie a escala hemisférica.
El proceso de creación de la reserva incluyó la consulta previa, libre e informada a comunidades campesinas e indígenas del territorio, resguardando sus derechos territoriales, culturales y de aprovechamiento sostenible.
La gestión del área estará a cargo de un Comité de Gestión Compartida, integrado por tres representantes de las comunidades locales y un representante del Gobierno Municipal de Baures.
El modelo reconoce prácticas tradicionales de uso de baja intensidad, como la ganadería y la recolección de frutos silvestres, como actividades compatibles con los objetivos de conservación.
La creación de la Reserva de Vida Silvestre Municipal Agua Dulce, es un logro del trabajo conjunto de FUNDESNAP, el Gobierno Autónomo Municipal de Baures y las comunidades locales, con el acompañamiento técnico y financiero de Conserva Aves.
La creación de Agua Dulce representa un nuevo paso en el compromiso de Conserva Aves con la conservación de hábitats clave para las aves y la biodiversidad de América Latina. También demuestra la importancia de trabajar junto a gobiernos locales, comunidades y organizaciones del territorio para construir soluciones de conservación duraderas y conectadas entre sí.
Conserva Aves es una iniciativa liderada por American Bird Conservancy, National Audubon Society, BirdLife, Birds Canada y la Red de Fondos Ambientales de Latinoamérica y el Caribe (RedLAC) a nivel regional. En Bolivia, los socios líderes de la Iniciativa son Fundesnap y la Asociación Armonía, con el apoyo estratégico de Bezos Earth Fund.